Los tapices han adornado las paredes durante miles de años, desde los castillos medievales hasta los apartamentos modernos de hoy en día. Lo que comenzó como un aislamiento contra las frías paredes de piedra se ha convertido hoy en día en uno de los elementos decorativos más codiciados. Un tapiz aporta calidez, textura y personalidad a una estancia de una forma que ni la pintura ni los pósters pueden igualar. En dims studio hemos reunido una amplia selección de tapices en materiales como algodón, lana y jacquard, desde diseños coloridos hasta estampados tranquilos y neutros.
¿Qué es una tapiz y por qué vuelve a estar de moda?
Una tapiz es una pieza de tela que se cuelga en la pared como decoración. La tradición se remonta al antiguo Egipto y alcanzó su apogeo en la Edad Media europea, donde los tapices contaban historias a través de motivos tejidos. En los últimos años, los tapices han experimentado un renacimiento en la decoración escandinava. La razón es sencilla: buscamos materiales con alma. En una época de superficies lisas y diseño minimalista, un tapiz de algodón o lana aporta la dimensión táctil que muchos espacios echan en falta. El estilo bohemio que domina Instagram y Pinterest también ha convertido los tapices de macramé y los tapices tufting en un elemento habitual en los hogares modernos.
Tipos de tapices
Los tapices están disponibles en muchas técnicas y materiales, y la elección depende del estilo que quieras conseguir:
- Algodón: Suave, ligero y adecuado para estampados coloridos. El algodón es fácil de mantener y aporta un aspecto relajado e informal.
- Lana: más gruesa y lujosa. La lana tiene propiedades aislantes naturales y aporta un toque exclusivo a la pared. Los colores suelen ser más intensos y saturados.
- Jacquard: una técnica de tejido que crea patrones complejos directamente en la tela. Las alfombras jacquard suelen tener un toque artístico y pueden recordar a los tapices clásicos.
- Tufting: En este proceso, se insertan hilos de lana a través de un tejido base, lo que da como resultado una superficie suave, casi tridimensional. Las alfombras de tufting son populares en las habitaciones infantiles y como piezas de diseño.
- Macramé: La técnica de anudado aporta un estilo bohemio que encaja en salones y dormitorios con una estética relajada.
Tapices coloridos de Doing Goods y Bongusta
Si buscas un tapiz con carácter, Doing Goods es una opción ideal. La marca es conocida por sus motivos de animales y colores vivos —desde tigres hasta loros— tejidos en jacquard con una calidad que perdura año tras año. Cada diseño cuenta una historia y funciona como una obra de arte en sí mismo.
Bongusta adopta un enfoque diferente con sus alfombras tufting en materiales suaves y colores alegres. Los diseños de Bongusta son gráficos y modernos, a menudo con formas geométricas o motivos abstractos en paletas de colores intensos. Son ideales para el dormitorio o un rincón de oficina creativo.
Echa también un vistazo a las alfombras decorativas de Bloomingville para encontrar diseños escandinavos más sobrios en colores y materiales naturales.
¿Dónde colgar una alfombra decorativa?
Una alfombra decorativa queda bien en casi cualquier estancia, pero estas son las ubicaciones más populares:
- El salón, sobre el sofá: la opción clásica. Un tapiz grande sobre el sofá unifica la estancia y crea un punto focal natural. Elige un tapiz que sea más o menos tan ancho como el sofá, o un poco más estrecho.
- El dormitorio, sobre la cama: en lugar de una cortina de cama tradicional, un tapiz aporta un fondo suave y cálido detrás del cabecero. Además, amortigua el sonido y hace que la habitación resulte más acogedora.
- La habitación infantil: Las mantas pesadas con motivos de animales o figuras divertidas son ideales para la habitación infantil. Estimulan la imaginación y se pueden cambiar fácilmente a medida que el niño crece.
- La entrada: una manta de pared pequeña en la entrada transmite personalidad desde el momento en que los invitados entran. Combínala con un colgante de pared o una máscara decorativa para crear una bienvenida cuidada.
¿Puede una manta de pared sustituir a un cuadro?
Por supuesto. Un tapiz hace lo mismo que un cuadro —atrae la mirada y marca el tono de la estancia—, pero lo hace con una dimensión extra: la textura. Mientras que un cuadro es plano, un tapiz invita a tocarlo. Cambia de aspecto con la luz de la estancia y aporta una profundidad que los láminas y los pósters no pueden ofrecer. Para muchos, una manta de pared hecha a mano es también una inversión más sostenible que la decoración de pared fabricada en serie, ya que dura décadas.
Ventajas acústicas de las mantas de pared
Las viviendas modernas con suelos de hormigón, grandes ventanas y distribuciones diáfanas pueden sonar huecas y resonantes. Aquí es donde las mantas de pared entran en escena como una solución elegante. Los tejidos absorben las ondas sonoras y reducen notablemente el eco, especialmente en el rango de frecuencias de las voces y la música. Un gran tapiz de lana o jacquard en una pared desnuda puede mejorar la acústica del salón con la misma eficacia que los paneles acústicos especializados, pero con mucho más encanto. Combínalo con una alfombra para conseguir el mejor efecto.
Cómo colgar un tapiz
Hay varios métodos, dependiendo del peso del tapiz y de tu deseo de flexibilidad:
- Barra de madera con cordón: el método más popular. Pasa una barra por los bucles superiores de la manta y cuélgala de dos ganchos en la pared. Aporta un aspecto relajado y natural.
- Clips o ganchos: utiliza clips decorativos a lo largo del borde superior de la manta. Ideal para mantas más ligeras de algodón y macramé.
- Clavos o tornillos: para alfombras pesadas de lana o jacquard, puedes utilizar varios clavos repartidos a lo largo del borde superior. Utiliza tacos en paredes de ladrillo o hormigón para asegurarte de que la alfombra quede bien sujeta.
- Cinta de velcro: una solución suave que no deja agujeros. Funciona mejor con alfombras pequeñas y ligeras.
Consejo: Cuelga la manta a la altura de los ojos —o un poco más arriba— para que tenga la visibilidad que se merece
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Preguntas frecuentes
¿Cómo se lava una manta pesada?
La mayoría de las mantas pesadas de algodón se pueden lavar a 30 grados en la lavadora. La lana y el jacquard deben aspirarse con cuidado o airearse al aire libre. Consulta siempre las instrucciones de lavado del producto concreto.
¿Puedo usar una alfombra como manta de peso?
Sí, mucha gente lo hace. Las alfombras kilim y los tejidos planos son populares como mantas de peso. Ten en cuenta el peso: las alfombras pesadas requieren soportes sólidos.
¿Qué tapiz de pared va bien en un hogar minimalista?
Elige colores neutros como el color arena, el blanco crema o el gris en materiales naturales como el algodón o la lana. Un sencillo soporte de macramé también puede aportar textura sin romper con el estilo minimalista. Echa un vistazo a nuestra selección completa de tapices de pared aquí.