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El «hygge» en el hogar: la tradición danesa de la calidez hogareña

El «hygge» en el hogar: la tradición danesa de la calidez hogareña

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El «hygge» es más que una palabra: es una sensación, un ambiente y una parte fundamental de la cultura danesa. Mientras que el resto del mundo ha intentado traducir este concepto, en Dinamarca lo hemos vivido toda la vida. El «hygge» es esa calidez que se siente cuando la luz es tenue, el café está caliente y no hay prisa por ir a ningún sitio.

¿Qué es realmente el «hygge»?

En esencia, el «hygge» tiene que ver con la presencia y el bienestar. Se trata de crear un entorno que invite a relajarse y a estar presente. Puede ser una tarde tranquila a solas con un libro y una manta, o una larga cena con amigos en la que la conversación fluye libremente y las velas se consumen lentamente.

El «hygge» no requiere cosas caras ni una decoración perfecta. Requiere ser consciente de lo que te hace sentir a gusto. Pero la decoración adecuada puede facilitar el camino hacia esa sensación, y ahí es donde los detalles del hogar desempeñan un papel importante.

Velas y candelabros: el corazón del «hygge»

Dinamarca es el mayor consumidor mundial de velas por habitante, y no es casualidad. Las velas transforman cualquier estancia. Su suave y titilante resplandor crea una intimidad que ninguna lámpara puede igualar.

Las velas de diferentes tamaños y formas permiten variar el ambiente según la estación del año y el estado de ánimo. Velas cortas en la mesa del comedor, velas altas en candelabros sobre la cómoda y candelabros de cristal con velas de té en el alféizar de la ventana: las variaciones son infinitas.

Elige los candelabros que te inspiren. Algunos prefieren el latón clásico, otros adoran la cerámica con superficies rugosas o los diseños esbeltos en hierro negro. Lo importante es que se utilicen: los candelabros no están para quedarse ahí acumulando polvo.

Alfombras y mantas: suaves capas de comodidad

Cuando bajan las temperaturas, aumenta la necesidad de superficies suaves. Una alfombra gruesa debajo de la mesa de centro hace que resulte tentador sentarse en el suelo. Una manta sobre el brazo del sofá es una invitación silenciosa a envolverse en ella.

Los materiales marcan la diferencia. La lana abriga y tiene un peso natural que resulta envolvente. El algodón es más ligero y perfecto para las cálidas tardes de primavera. La alpaca es la opción de lujo definitiva: suave, cálida y con un brillo sedoso. Sea cual sea el material, lo importante es tener algo con lo que envolverse cuando cae la noche.

¿Cómo se crea un ambiente acogedor en casa?

La calidez empieza por la luz y la temperatura. Atenúa la iluminación general y enciende velas. Asegúrate de tener textiles cálidos al alcance de la mano. Ten a mano tu taza favorita para el té, el chocolate o el café: el mero ritual de preparar una bebida caliente es, en sí mismo, acogedor.

La mesa puesta es un factor de acogedor subestimado. Poner la mesa con gusto —incluso para una cena de entre semana— indica que la comida es importante. Unos platos y cuencos bonitos y una jarra para el agua hacen que todo sea un poco más especial.

Música de fondo, una planta aromática sobre la mesa, luz tenue procedente de varias fuentes: son las pequeñas cosas las que, en conjunto, crean ese ambiente que llamamos «hygge». No requiere un gran esfuerzo, solo un poco de conciencia.

El hygge de las estaciones

El hygge cambia de carácter con las estaciones, y eso es parte de su encanto. El hygge invernal es profundo y oscuro: mantas pesadas, muchas Velas y comida caliente.

La calidez

de la primavera es más sencilla: flores frescas en un jarrón, ventanas abiertas y tardes luminosas.

En verano, la calidez se traslada al aire libre: farolillos en el jardín, una terraza decorada y largas cenas al aire libre. El «hygge» otoñal consiste en celebrar el cambio: volver a encender las primeras velas, sacar las mantas y disfrutar de los días más cortos con bebidas calientes.

Al adaptar el hogar a las estaciones, mantienes vivo el «hygge» durante todo el año. No tienen por qué ser grandes cambios: basta con un nuevo juego de velas, una manta de otro color o flores frescas para marcar la transición.

Preguntas frecuentes sobre el «hygge» en el hogar

¿Cuesta mucho hacer que el hogar sea acogedor?

No. Los elementos más acogedores suelen ser los más sencillos: velas, una buena manta y una bebida caliente en una taza bonita. Se trata del ambiente, no del precio.

¿Se puede tener «hygge» en un hogar moderno?

Por supuesto. El «hygge» tiene que ver con la sensación, no con el estilo. Un hogar moderno con tejidos suaves, velas y detalles bien pensados puede ser tan acogedor como un hogar danés tradicional.

¿Cuáles son los elementos más importantes para el hygge?

Velas, tejidos suaves, bebidas calientes y la presencia de las personas. Si tienes candelabros, una buena manta y tu taza favorita, ya tienes la base del hygge.

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